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Buscan a un funcionario de Tráfico por la venta de carnés Se rastrea el fraude cometido en Andalucía, Cataluña y Madrid
Un funcionario de la Jefatura Provincial de Tráfico, Carlos R.C., de 42 años, está actualmente en paradero desconocido y con la Guardia Civil buscando su pista por toda España. Su última residencia conocida está en Barcelona. Se cree que Carlos es el cerebro y principal brazo ejecutor de la venta de carnés de conducir, a la que acudían quienes querían obtener una licencia expedida por un organismo oficial pero sin tener que hacer exámenes ni prácticos ni teóricos. Sólo había que pagar cantidades que oscilaban entre los 1.500 y los 4.000 euros. Hasta el momento se han detectado al menos cinco carnés supuestamente comprados, aunque puede haber más en otras provincias andaluzas, Cataluña y Madrid.
Carlos R.C. tiene una condena reciente por malversación. En este juicio quedó patente que estaba enganchado a las drogas, y que necesitaba más dinero del que ganaba en su trabajo de funcionario destinado en Jaén.
El fraude lo destapó la Guardia Civil de Tráfico de Guadix. Los guardias de esa zona controlaron a un vecino que no tenía carné pero que conducía habitualmente. De hecho fue multado recientemente por este motivo. Cuando lo volvieron a parar les presentó un carné de conducir a su nombre. No una falsificación. Un carné oficial. Aparentemente legal.
Esta licencia dio la pista que llevó a la Jefatura Provincial de Tráfico de Jaén. Se descubrió que el carné había sido expedido allí, como si su titular tuviese una licencia obtenida en Francia y la hubiese canjeado por una española. Se descubrió que el caso de Guadix no era el único. Al parecer, alguien en Tráfico con acceso a las bases de datos colaba expedientes ficticios, que además adornaba creándoles virtualmente antigüedad y circunstancias que les diesen verosimilitud.
Tres imputados Los investigadores determinaron además quiénes eran los funcionarios que supuestamente habían hecho esos cambios. Los tres han prestado ya declaración y están imputados. Las fuentes consultadas en la investigación han indicado, sin embargo, que la hipótesis con la que se trabaja es que estas tres personas tienen las manos limpias y son víctimas a su vez. Sólo que Carlos, supuestamente, se hizo con sus claves de acceso a las bases de datos y las utilizó para entrar él y fabricar los expedientes ficticios que daban legalidad a los carnés 'canjeados' desde Francia.
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