ENFERMEDADES Y CONDUCCIÓN
Los procesos agudos o crónicos que alteran la salud, pueden influir en la capacidad para conducir, aumentando el riesgo de sufrir un accidente. Hay que extremar las precauciones, incluso no conducir en las fases agudas, hasta que esté controlada la sintomatología. El control y el consejo, de cuando puede conducir, por parte de su médico, el conocimiento de la enfermedad, del efecto de los medicamentos empleados y el saber como actuar ante determinados efectos secundarios por parte del enfermo, así como el apoyo y el consejo familiar, disminuirá el riesgo de accidentes. Hay unas enfermedades que requieren un control más exhaustivo, son las que pueden ocasionar pérdida de conciencia: (diabetes mellitus, epilepsia y trastornos convulsivos, trastornos cardiovasculares, somnolencia y trastorno del sueño.)
CONSEJOS:
Diabetes mellitus: Su tratamiento y sobre todo la insulina, puede dar episodios de hipoglucemia, por lo que hay que saber reconocer los primeros síntomas (debilidad, sensación de hambre, visión borrosa, etc.). Evitar situaciones desencadenantes (ayunar, ejercicio, agotamiento etc.). Corregir la hipoglucemia (ingiriendo glucosa etc.). Detener el vehículo en lugar seguro y quitar el contacto.
Epilepsia y trastornos convulsivos: Su médico (Neurólogo), le indicará cuando puede conducir. Hay que mantener un ritmo de sueño constante, descansar lo suficiente antes de un largo viaje, evitar conducir periodos prolongados, evitar la conducción nocturna y el alcohol. Conocer el deterioro que el tratamiento puede ejercer sobre la conducción, evitando conducir las primeras semanas de tratamiento o tras un cambio de dosis, así como no suspender nunca el tratamiento de forma brusca y sin el control de su médico.
Trastornos cardiovasculares: Infartos, anginas de pecho, arritmias, hipertensión arterial y trastornos tromboembólicos. En la fase aguda, así como en el inicio del tratamiento, es donde existe mayor peligro, procure no conducir, pida consejo a su médico.
Trastornos del sueño: Este está relacionado con el inadecuado descanso, fatiga, la monotonía, aunque existe una entidad específica denominada síndrome de apnea del sueño. Son personas de 45-50 años, obesas, de cuello corto, con problemas respiratorios, que roncan por las noches y efectúan pausas respiratorias y que durante el día se duermen en cualquier lugar, luego pueden dormir-se conduciendo.
Apnea del sueño: No conduzca hasta solucionar el problema, acuda a su médico, ya que en la mayoría de los casos tiene un tratamiento eficaz si se trata adecuadamente. Mejore la higiene del sueño: acuéstese cuando tenga sueño siguiendo un ritmo de horario de sueño-vigilia fijo, antes de ir a dormir: no practique ejercicio físico, ni ingiera excitantes (café, tabaco, alcohol) y tome un baño o ducha.
Fatiga, cansancio, sueño: Duerma lo suficiente, descanse 15 minutos cada dos horas de conducción (muévase, camine etc.), coma algo ligero y beba abundante agua, no beba alcohol, puede tomar café o té (solo puntualmente ya que tiene efecto rebote), evite conducir las horas después de la comidas y los viajes nocturnos, evite conducir las horas de más calor si no tiene aire acondicionado el coche, si fuman ventile el coche con regularidad. Póngase gafas de sol durante las horas centrales del día y conduzca a la velocidad recomendada ya que cuanto mayor sea la velocidad, mayor atención y antes llegará la fatiga.
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