El estrésEl estrés y el manejo de vehículos están íntimamente vinculados: Por un lado, la conducción es una actividad de por sí estresante. Por otro, el estrés modula en buena medida la forma de conducir de las personas y puede ser la causa de un número considerable de accidentes. Puede ocasionar efectos negativos en el conductor como: generación de mayores niveles de hostilidad y de comportamientos competitivos; mayor tendencia a la impaciencia, a tomar decisiones arriesgadas y conducción imprudente; disminución de la concentración; y el efecto negativo que tiene el uso incontrolado de fármacos, alcohol u otras sustancias que se pueden utilizar para reducir el estrés.
Ante una situación altamente estresante podemos actuar de diferentes formas para superar el estrés: - modificando la manera de percibir esa situación (en el caso de un atasco: “otra vez saldré con más tiempo”)
- teniendo pensamientos positivos (“no ocurre nada si llego un poco tarde”)
- desviando el pensamiento de esa situación estresante (centrando nuestra atención en la tertulia de la radio, por ejemplo.)
- hacer estiramientos y favorecer así la relajación
- respirar lenta y profundamente por la nariz y expulsar el aire por la boca varias veces
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