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Sí, sufridos seguidores de CRC _ online y compañeros todos, esta puede ser una semana magnífica para escabullirse en lugares por descubrir y purificar un poco nuestra mente, dedicándonos al recogimiento y a la reflexión ya que a muchos de nosotros, estas fechas, a ellas nos invitan.
 Os preguntaréis a qué se debe esta introducción... ¿Nostalgia quizás?, o simplemente ¿es que uno empieza a ser mayor?, o mejor ¿es que uno, desengañado, comienza a pasar de todo?... Estaréis conmigo que cuando uno se hace estas preguntas, es que algo importante está a punto de pasar. La explicación a tanto interrogante puede estar y tener una sencilla razón: La mentira permanente en la que vivimos... Uno, que la detecta con facilidad se niega a vivir este tipo de farsa y los "otros, los tibios" que la conocen se resisten abandonarla, prefiriendo ignorar la miseria en que viven, a pesar de estar rodeados de congéneres hipócritas parodiando esta función teatral que es la vida real.
Pasados ya unos meses de la obligatoriedad de realizar, desde los centros de reconocimientos, todos los trámites para que el ciudadano no tenga más que preocuparse, vemos como la vida en los CRC ha cambiado por completo y comprobamos con indignación cómo el cargo impuesto de funcionario sin el ordeno y mando en plaza, en las distintas jefaturas, de nada nos ha valido, pues el trato con nuestros nuevos Jefes provinciales ni por asomo vemos y menos solicitarles nada podemos; sin embargo, ellos siguen aplicándonos una vara de medir como antaño sin reparar en que hemos logrado el funcionariado sin pedirlo y no por méritos propios; por esto, como indeseables e ineptos nos tratan... Y, ya no digamos nada de la tropa, los funcionarios por oposición, a la que nos han juntado y con los cuales solo nuestra relación por e-mail se nos permite contactar para evitar, cuanto menos, la contaminación sindical.
Este cambio, en nuestro quehacer diario, nos lleva a que debamos tomarnos un breve pero intenso descanso en el que predominará el recogimiento, las procesiones y la profunda reflexión para prepararnos para la inminente rebelión.
 Hastiados estamos de tanta prepotencia e incomprensión que a raudales, sin escrúpulos, los de arriba vomitan sin pudor... Viene a colación dicha expresión por el trato que recibimos de la administración. ¡Qué pesadilla, por favor, otra vez hablar de la misma cuestión! Sabed, que no hay nada más placentero, para desahogar, que darse cabezazos contra la pertinaz administración... Y siguen estos, los burócratas, jugando a ver quién se divierte más sin contar con el azar y arbitrariamente sin disimular sacan a sus "inspectores" y a multazos sin parar te dejan doblado hasta el alma y por descontado el espinazo. Que se suponen que ganaran ellos, aparte de saberse poderosos por tener como porras los bolígrafos y mucha mofa.
Ante tanto despropósito e irracionalidad sin reparos estos interrogantes nos disponemos a gritar: ¿Dónde se esconde la sabiduría?, ¿dónde la justicia está?, ¿Alguien sabe o conoce el diálogo?. ¿Sabéis de alguno que eche en falta la cordura... y de la libertad, qué pensar?. Tras tanto incógnita solo nos queda esperar para ver cómo de un plumazo nos borren la faz y poder así descansar.
Féliz descanso y satisfactorio reencuentro.
Juan Luís Arévalo Blázquez. Presidente CRC _ online Madrid 20/04/2011
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